El Pasaje Rubio, sus joyerías y Caravasar

El Pasaje Rubio, sus joyerías y Caravasar

El viernes 30 de diciembre no fui a trabajar (jujuju) entonces aproveché a aventurarme a un lugar que tenía mucho tiempo de tener en la mira. Resulta que en el centro hay muchos lugares que me gustan y muchos lugares en mi lista por descubrir. 

Placa frente al Palacio Nacional

Placa frente al Palacio Nacional

Tengo la costumbre de estacionarme en un centro comercial corinto justo antes de llegar al parque central, saludo a los motoristas de la Pizza Hut y me lanzo al parque central. A veces me siento a ver el Palacio Nacional y sus grietecitas y me enojo que esté siempre cerrado los fines de semana. Me gusta leer los nombres en las columnas del atrio de la Catedral (así un poco extraña). El centro tiene un sentimiento de felicidad pasada para mí, nos gustaba ir con Daniel a bares extraños (que les gustaba ir a sus amigos) y bailábamos y nos besábamos como si nadie nos conociera. Escucho lejos en mi mente a la banda que tocaba canciones de Maroon 5 en el Bar Los Lirios. 

Passage des Panoramas el 16 de octubre de 2015

Passage des Panoramas el 16 de octubre de 2015

Resulta que en muchas ciudades existen estas cosas maravillosas que se llaman pasajes. Básicamente son pequeñas calles que cruzan entre uno o varios edificios para llegar a otra calle o avenida. Los podemos encontrar en Paris, Roma, Buenos Aires, Londres, y en otra cantidad de ciudades. En Paris hay uno que es especialmente maravilloso, se llama Passage des Panoramas y es el primer pasaje que se construyó en la ciudad de la luz (1799). Dentro de el podemos encontrar pequeños bistros y un resto de tiendas de antigüedades, estampillas, monedas, imprentas y un pequeño teatro. El Passage des Panoramas y yo nos conocimos una tarde fría en Paris y corrí de ida y caminé de vuelta con mis audífonos resonando a los Chainsmokers (acababan de lanzar Roses en esa época). 

Pues resulta que encontré mi propio Passage des Panoramas en plena Plaza Central. Me lancé a investigar el lugar (arrastrando a mi mamá conmigo) y decidí almorzar ahí en vez de aventurarme al mercado central.

Una de las entradas/salidas del pasaje rubio se asoma en el Portal de Comercio, nos da la bienvenida con sus lindos pisos y techos que me recuerdan a una versión de juguete del Leandenhall Market en Londres. El Pasaje Rubio esta repleto de joyerías, ventas de antigüedades, libros, imágenes de santos, el famoso bar El Portalito (que será historia de otro día) y tiene una barbería un tanto moderna, un restaurante de hamburguesas y Caravasar. Se ven pasar a los jóvenes con cara de consternación después de comprar anillos de compromiso (y a mí me da un poco de risa). 

El Diccionario de la Real Academia Española define a Caravasar como:
Del port. caravansará, y este del persa kārvānsarā.
1. m. Posada en Oriente destinada a las caravanas (‖ grupos o comitivas).

Caravasar es, de acuerdo a su descripción, un refugio en el centro. 

Entré con mucha emoción al lugar (como usualmente lo hago en lugares nuevos), trepé una de las altas sillas de la barra y miré con fascinación todos los recipientes de té y teteras que tenían en sus estanterías. Por un momento olvidé que iba con mi mamá, hasta que la ví con cara de consternación subiéndose a la alta silla de la barra. Nos atendió una chica con el pelo corto y unos lindos colochos. Mi mamá veía el menú y un signo de interrogación se formaba entre sus cejas. Nos sirvieron un té de cardamomo que sabía a felicidad casera. Mi mamá no se adaptaba a la barra entonces nos pasamos a una pequeña mesa. Cuando llegamos al restaurante, éramos las únicas comensales (y yo me sentía muy importante). En cuestión de veinte minutos el lugar se llenó de personas. Parejas con rastros de muchos años de matrimonio, una señora sola y una familia un tanto curiosa que veía el menú con el mismo signo de interrogación que mi mamá, fueron nuestros compañeros ese día. El resto de espacio se llenó de señoras con sus hijas que se veía que iban de una intensa sesión de mandados. 

Baguette Vegetariano

Baguette Vegetariano

Pedimos un baguette vegetariano y uno de pollo (mitad para mí y mitad para ella). Tomamos té (y mi mamá tomó una Coca Cola que llevaba escondida en su bolsa -perdón-) y pedí un té anti gripal para una gripe que parecía avecinarse (que vencí majestuosamente). 

En la barra tenían un lindo pastel de Matcha (y con lo obsesionada que estoy con los japoneses me moría por una gran tajada). Matcha es un té verde molido que se utilizaba (a) para una ceremonia especial de té (historia para otro día). Traté de manipular a mi mamá para que pidiéramos un postre, pero me vio con cara de ya fue suficiente, entonces no pude perder el control con los postres. 

Tesoros en Caravasar

Tesoros en Caravasar

El lugar tenía un ambiente muy lindo, como color a verde matcha (probable trauma de ver el pastel) y daban ganas como de ser adoptada por el staff y que le enseñaran a uno todo sobre los lindos recipientes llenos de plantas. 

Caravasar acaba de dar una vuelta al sol. Así lo anuncia la pizarra que se colocó al fondo en donde escribieron felicitándolos sus comensales y amigos. Parece ser que se ha vuelto un espacio para muchos escritores y poetas. Hay una gran variedad de eventos que suceden en este espacio en donde la literatura es la invitada especial. Justo en una de las paredes cerca de la entrada hay varios anaqueles con libros para leer mientras te refugias ahí. Encontré varios libros de escritores y escritoras guatemaltecas. Muchos tenían dedicatorias de los escritores al restaurantes o a sus dueños. Hubo uno muy lindo donde la autora le extendía una dedicatoria al lugar y lo llamaba un refugio para pensar, leer y escribir. Leía esto y sentía  un pequeño grupo de  mariposas en mi estómago. Espero que el lugar mande las mismas mariposas para ustedes.

Focaccia en el Distrito Gastronómico

Focaccia en el Distrito Gastronómico

French Toast

French Toast