Libros de cocina y noches de viernes

Libros de cocina y noches de viernes

Tengo que aceptar que de pequeña nunca tuve libros de cocina. En mi casa había un solo libro de cocina que alguien le obsequió a mi mamá para su boda. Recuerdo ver las fotos de los pasteles "complicadísimos" y galletas de todos los sabores y colores. Deseaba tanto cocinarlas, pero mis hábitos de persona desordenada empujaban a mi mamá a empujarme a las premezclas del supermercado. 

Foto vieja del libro que me regaló mi hermano.

Foto vieja del libro que me regaló mi hermano.

Mi primer libro oficial de cocina me lo regaló mi hermano en ocasión de mi cumpleaños. El libro se llama "Guía completa de las técnicas culinarias" de Le Cordon Bleu. Lo anduve vigilando por semanas en los anaqueles de Sophos y mi hermano maravilloso se lanzó a comprármelo. A los pocos días de tenerlo fui a comprar un pescado y traté de replicar las técnicas de limpieza de un pescado (causando un desastre por no tener las herramientas adecuadas y desperdiciando casi todo el pescado). Yo fui terriblemente feliz y mi mamá fue terriblemente miserable (mientras me ayudaba a buscar todas las escamas que se regaron por toda la cocina) . 

Regalo de mi abuelita por esta última navidad. 

Regalo de mi abuelita por esta última navidad. 

Luego de este libro, poco a poco fui comprando uno que otro libro. Algunos específicos, otros más generales. Me gustaba prestar libros en la biblioteca de la universidad. Fue genial la semana que colocaron en la exposición de libros nuevos un gran libro sobre la elaboración de pan. Salía de la biblioteca con libros de derecho de obligaciones y un gran libro sobre elaboración pan, pastas y pasteles.  Mi colección de libros de cocina no resulta tan voluminosa, pero todos tienen un significado especial para mí. Algunos son regalos y otros son tesoros propios (y egoístas).

Como la vida es maravillosa y nos llena de historias para poder escribir, yo tuve la fortuna de tener una tía un poco rebelde y obstinada (así como yo). Ella era cocinera y viajera. Era inteligente, enojada, consentidora y  mi fan número uno (y vice versa). La última navidad que pasamos juntas me dio el mejor regalo de navidad de la vida. Envuelto con papel de regalo rojo metalizado y dentro de una linda bolsa estampada de Sophos me dio el libro de "Mastering the Art of French Cooking" de Julia Child, Louisette Berthole y Simone Beck. Sí, ese libro con la funda turquesa y que al quitarla es blanco con un estampado rojo y letra de los años sesenta. Así como la llevaré cerca mío en cada avión al que aborde y siempre que esté en París, la llevo conmigo en cada receta de este libro que pruebe, modifique o arruine completamente. 

Una foto de mi libro la noche de navidad. 

Una foto de mi libro la noche de navidad. 

Este libro resulta un tanto mítico por muchas razones. No puedo realmente opinar cuál es el libro (o combinación) ideal de cocina. Cada quién tendrá su favorito y percibo que mucho tiene que ver con nuestra historia personal con la cocina y el amor que le podamos tener. Para mí, este libro es especial por la historia detrás. Tengo que ser honesta, no le he dedicado mucho tiempo a investigar la historia de vida de las autoras y la relevancia de Julia Child  para la difusión de las técnicas de la gastronomía y el cambio de la cultura gastronómica en los hogares y familias. Lo que sé, es que resulta un tanto chistoso leerlo y cuando alguien te enseña algo, pues paras queriéndolos por siempre (por lo menos yo soy así). Las palabras de estas escritoras me han acompañado incontables noches de viernes experimentales en mi cocina. He leído con tiempo y emoción cada hoja, salpicándolo un poco con mantequilla y presumiéndolo como trofeo en mi cocina.

Luego (obviamente) está la influencia hollywoodense de la película de Julie & Julia que es completo y total guilty pleasure mío. La veo siempre que quiero subirme el ánimo y, (como todas las películas de Meryl Streep) funciona a la perfección. No hay nada mejor que una película guilty pleasure para ser feliz (ya se me antojó verla de nuevo). 

Como aparentemente estoy traumada con la comida francesa, les lanzo la explicación que había escrito del Beouf Bourguignon.

"El Beouf Bourguignon es uno de los platos franceses más clásicos (y oficial comfort food para mí, en todo el sentido). De acuerdo a los historiadores de la comida este platillo surge en Bourguignon, Francia. En esta área se criaba muy buen ganado y el platillo se dice que surge de cómo los campesinos cocinaban los cortes baratos de carne de esta forma para que con el gran tiempo de cocción quedaran suaves y deliciosos. La receta fue evolucionando y explotó en popularidad internacional al ser desarrollada en cubitos por Julia Child (en el libro que les puse arriba). Podría decirse que es la receta más famosa de Julia Child. El platillo consiste en un estofado de carne con tocino, verduras y vino (y muchas cosas más) utilizando varias técnicas francesas de cocina. Resulta ser comfort food en todo sentido porque cocinarlo es una diversión y comerlo es otra diversión. Voy a ser super ridícula y les aceptaré que amo completamente la escena de la película Julie & Julia cuando Julie prepara este platillo para la editora del libro de Julia Child y se le super quema y hasta falta al trabajo para volverlo a hacer.

He tenido la fortuna de haber cocinado anteriormente la Sopa de Cebolla y varias versiones del Boeuf Bourgignon. Mis experimentos con estas recetas me habían llevado a aciertos y a pequeños desastres. Recuerdo con mucho cariño la primera vez que me aventuré con una nueva cacerola a hacer boeuf bourguignon. Compré todos los ingredientes en el supermercado y a las 7 de la noche estaba empezando el mise en place. Luego de cocinar largo y tendido, pude sentarme a la media noche a comer. La única luz prendida en mi casa era la de la cocina, y pude sentir la victoria en soledad por veinte minutos (después de las cuatro horas de cocina y vigilancia intensa). 

En mi caso, seguí al pie de la letra la receta del libro de Julia Child. Sin atajos, con los mismos ingredientes, pero probablemente no la misma habilidad (se hace lo que se puede). Voy a portarme presumida y les tendré que aceptar que es mi favorito al día de hoy. Todavía tengo una lista de lugares donde quiero probarlo (y tengo a Mario Godinez en la mira -para que humille mi leve victoria-), pero me da cierta felicidad saber que logré cocinarlo de una forma ¿adecuada? (saltos de felicidad). 

Escribo esta seudo romántica historia entre un libro, un platillo y una cocina nocturna para recordar cómo la cocina va trazando una historia que trasciende generaciones.

Gracias por llevarme de la mano por cada salsa, sopa, fondo y baile con el horno. 

Este es el libro que tengo en la mira ahora. 

Este es el libro que tengo en la mira ahora. 

25 años, una playlist de Spotify y París

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